EL RODAJE DE MOTORES ELÉCTRICOS DE ESCOBILLAS

    La mayoría de los motores eléctricos que usamos en aeromodelismo son de escobillas y requieren un proceso de rodaje previo a su uso a pleno rendimiento.

    Ello es debido en su mayor medida a que las escobillas nuevas tienen una superficie más bien plana que no se adapta perfectamente a la curvatura del colector (la parte que gira). A base de girar, las escobillas se van desgastando y adaptándose a la curvatura, pero si lo hacemos a pleno rendimiento del motor, como la zona de contacto de las escobillas nuevas es pequeña, se generan un chisporroteo y temperaturas superiores a las que se producen con un motor rodado.

    Esto tiene como consecuencia que el material de contacto de las escobillas se deteriora y endurece, haciendo que nunca se llegue a un punto óptimo de acople entre dichos elementos, por lo que el motor nunca llegará a dar el rendimiento debido.

    Otro efecto secundario de un motor mal rodado es que el nivel de chisporroteo en el colector es mayor, por lo que las posibilidades de que se produzcan interferencias en el receptor de radio también son mayores.

    Los dos métodos más usados son:

Rodaje por tensión baja. El método más sencillo de rodar un motor es conectarlo a una tensión baja (2,5 ó 3 voltios) que lo haga rodar lentamente (sin hélice) durante el tiempo necesario para que las escobillas se lleguen a acoplar correctamente. Esto variará en función del motor y la tensión utilizada, pero con tenerlo 2 ó 4 horas puede ser suficiente. En caso de usar reductora, es buena idea lubricarla y hacer el rodaje con ella conectada.

   Si no disponemos de una fuente de alimentación variable, podemos recurrir a cualquier cosa que nos proporcione esa tensión, como soldar dos elementos de batería en serie, usar dos pilas alkalinas puestas en un portapilas de plástico (valen menos de 1€), o localizar un alimentador de algún juguete, walkman o similar que de 3 voltios aproximadamente, sin importar su potencia.

Cuando desechamos un pack de elementos podemos rescatar dos de los menos dañados y soldarlos en serie para obtener una batería apropiada para rodar motores.           

Un portapilas de 2 elementos con 2 pilas alkalinas es otra alternativa.

      También hay infinidad de alimentadores de baja tensión apropiados.

Rodaje sumergido en agua. Otro método que podemos utilizar es el sumergir el motor en agua limpia (mejor si es destilada) y hacerlo trabajar a la tensión nominal del motor. Al girar dentro del agua, los movimientos se ralentizan y no se generan chispas en el colector. Por si alguien poco ducho en electricidad piensa que meter el motor en agua podría causar algún tipo de avería o cortocircuito, decir que a las tensiones que estamos trabajando la conductividad del agua es anecdótica, por lo que no tenemos que preocuparnos por el motor, la fuente de tensión, o nuestros dedos al meterlos en el agua. Tampoco hace falta decir que el motor debe de estar colocado de manera que el eje no toque en el fondo del recipiente al girar.

   La ventaja de este método es que el agua limpia todas las partículas de deshecho que se generan al efectuarse el rodaje, por lo que el motor acaba rodado y limpio. Al acabar el rodaje podremos ver que el agua se convierte en un brebaje de color negro.

   La desventaja, amén de que es más laborioso el método, es que el motor también acaba desengrasado. Esto nos obliga a desarmar, secar el agua y engrasar cuidadosamente el motor. Los motores de gama baja generalmente nunca vienen pensados para ser desarmados. El cierre de la carcasa se efectúa por medio de lengüetas dobladas, por lo que abrirlo y cerrarlo sería cuando menos engorroso (yo diría que desaconsejable incluso). Por último, en caso de decidirse a usar este método hay que tener en cuenta usar un lubricante apropiado para motores eléctricos. En caso contrario podríamos quedarnos sin lubricación en poco tiempo, perder rendimiento, etc.

Una forma sencilla de evitar que el eje del motor toque el recipiente es sujetar los cables son pinzas a ambos extremos del recipiente.

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